martes, mayo 09, 2006

Bogotá se despertó con el pie derecho.

Una protesta necesaria.
Los habitantes del norte de la capital y usuarios del Sistema Masivo de Transporte TRANSMILENIO salieron, hace ya unos dias, de sus casas a cumplir con sus labores habituales y se encontraron con una gran sorpresa: sus conciudadanos no fueron indiferentes a la problemática de transporte público como siempre. Con un gran sentido de asociación, ese mismo que peligra con las políticas económicas neoliberales, un buen número de usuarios prestaron atención a las dificultades que tuvieron otras personas para abordar un bus, especialmente hacía el centro de la ciudad, y agrupandose en una multitud reclamaron y exigieron respuestas de parte de las directivas del sistema articulado de transporte frente a las deficiencias que denota su funcionamiento día a día.

A eso de las siete de la mañana los usuarios esperaban llegar a tiempo a su destino. Pero el abordar un bus que los llevara hacía el centro de la ciudad era imposible porque el expreso J72 nunca paso. Cientos de ojos veian como por su lado pasaban y pasaban buses articulados con un singular aviso: FUERA DE SERVICIO.

La paciencia de los usuarios se vio colmada con la ineficinecia de los encargados de informar al público sobre las deficiencias, la lentitud y la incapacidad del sistema para cubrir la demanda de parque automotor. " Los buses no son suficientes, llevó 35 minutos esperando y ninguno quiere prestar el servicio", dijo una estudiante que decidió saltar de la plataforma de espera a la via por donde transitan los buses articulados.

Con gran "eficiencia" el alcalde de la ciudad decidió que la protesta, surgida de una problemática inmediata, por medio de la cual se buscaba soluciones a un inconveniente repetitivo, debía ser disuelta utilizando la fuerza pública especificamente el Escuadrón Movil Anti Disturbios. Estos temidos sujetos, lo más parecido a los supuestos terroristas que ellos mismo buscan, aparecieron para reprimir una protesta surgida de la inmediatez, en la cual no existia organización previa y que, contario a las afirmaciones del burgomaestre capitalino, no existió apoyo alguno de los transportadores de la capital.

Que se hagan presentes.

El flujo vehicular de la autopista norte, el que lleva al municipio de Chia , se vio interrumpido cerca de cuarenta minutos. Los protestantes pedían la presencia de los medios masivos, "para que la gente se de cuenta que no somos borregos" afirmó un airado protestante. Pero de nada sirvió que estos se trasladarán hasta el lugar con todo su dispositivo tecnológico. Medios como El tiempo, a través de su página virtual, quisieron dar a entender a la opinión pública que la manifestación no fue exitosa. Se equivocaron. Apróximadamente mil personas apoyaron la protesta. Si bien muchos no bajaron a la via tampoco tomaron la decisión de marcharse abandonando las instalaciones del Portal Norte. Se quedaron en el lugar de la protesta. Otros saltaron a la via principal , interrumpieron el tráfico en la autopista y buscaron llamar la atención. La misión de los medios masivos no tuvo trascendencia, tanto asi que en otros puntos de la ciudad, los días siguientes, se repitieron la acciones para demostrar el incoformismo de la ciudadania; por ejemplo en las estaciones de la carrera 77 con calle 80 y en el recién inaugurado Portal de Suba.

Después de tres horas y media de interrumpida la circulación de trasmilenio hacia el norte de la capital colombiana y tras la actuación represiva de las autoridades (una persona fue detenida y liberada de inmediato tras la intermediación de los mismos ciudadanos) el tráfico vehicular fue restablecido. Vehiculos de transporte público, particular y buses articulados de Transmilenio volvieron a hacer sus recorridos . Los manifestantes se ubicaron en la via de trasmilenio tras la intervención de la policia.

¡Sin violencia!

La presencia de la fuerza pública no sirvió más que para hacer bulto, malos chistes, de parte del ciudadano porsupuesto, y confundir a los usuarios. La violencia nunca hizo parte de los reclamos, nunca hubo atropellos de parte de los ciudadanos para con los encargados de administrar el Portal Norte; lo que si hubo fue diálogo, concertación y desafortunadamente confianza de parte de los usuarios para con su abusivo y monopolizador sistema de trasporte.

Una mesa de trabajo expusó por medio de un pliego de peticiones las inquietudes de los manifestantes. Esta fue integrada por funcionarios de la personeria de Bogotá, personas delegados para representar a Transmilenio y un comite que se autodenominó Comite de Usuarios de Trasmilenio. Con la resolución del pliego se levantó la prtotesta. Las peticiones no exigián solucionar la demora en la prestación de los servicios alimentadores, además, una mejor pedagogía para la utilización del nuevo mapa de orientación al usuario, una mejora al problema del recaudo, es decir que la venta de tarjetas no fuera limitada por pasajero ( solo se vendía un pasaje por persona debido a la poca oferta de tarjetas), la posibilidad que se habilitaran expendios de pasajes fuera de las estaciones para facilitar la adquisición de parte de usuarios de fuera de Bogotá; por ejemplo de Cota, Chia, Zipaquirá, entre otros, y que no hubiera más circulación de buses articulados FUERA DE SERVICIO.

La protesta deja cosas para revisar: primero la capacidad de asociación de los ciudadanos ante una situación que afectaba a una gran cantidad de obreros, amas de casa, empleadas y empleados públicos y estudiantes. Segundo la falta de respeto que para con el usuario tiene la empresa Transmilenio S.A.. Si bien es cierto que la ignorancia de las personas que participaron en la mesa de trabajo los llevó a pedir soluciones y no a exigirlas, esta empresa también es responsable del maltrato al consumidor. Los buses FUERA DE SERVICIO pasaron a ser Articulados EN TRÁNSITO.

Texto: Juan D Valencia. Fotos. Juan Pablo Rozo